Método FAST: cómo detectar un ictus a tiempo

En un ictus, el tiempo es la variable más importante. Cada minuto que pasa sin tratamiento mueren alrededor de dos millones de neuronas, y los tratamientos más eficaces solo pueden aplicarse en las primeras horas. El método FAST existe para que cualquier persona, sin ninguna formación médica, pueda reconocer un ictus en menos de un minuto y actuar. Es una de las herramientas de salud pública más sencillas y más eficaces que existen, y todo el mundo debería conocerla.
Qué significa FAST

FAST es un acrónimo en inglés que además significa "rápido", lo que refuerza el mensaje. Cada letra corresponde a una comprobación:
- F – Face (cara). Pide a la persona que sonría o que enseñe los dientes. ¿Se le cae un lado de la boca? ¿La sonrisa está torcida o asimétrica? ¿Un ojo se cierra menos que el otro?
- A – Arms (brazos). Pide que levante los dos brazos hacia delante, con las palmas hacia arriba, y que los mantenga unos segundos con los ojos cerrados. ¿Uno de los brazos no sube, sube menos o se va cayendo solo?
- S – Speech (habla). Pide que repita una frase sencilla, por ejemplo "hoy hace un día muy bonito". ¿Arrastra las palabras, habla de forma confusa o incomprensible, usa palabras equivocadas, no puede hablar o no entiende lo que se le pide?
- T – Time (tiempo). Si aparece cualquiera de las señales anteriores, aunque sea solo una, llama de inmediato al número de emergencias (112 en España y la Unión Europea, 911 en muchos países de América) y anota la hora en que empezaron los síntomas.
Por qué funciona
Los tres signos del método FAST (asimetría facial, debilidad de un brazo y alteración del habla) están presentes en la gran mayoría de los ictus, porque corresponden a las funciones controladas por las zonas del cerebro que más frecuentemente se ven afectadas. Estudios en distintos países han comprobado que estas tres comprobaciones detectan alrededor del 80-90% de los ictus. No es perfecto, pero es extraordinariamente eficaz para lo sencillo que es.
Versiones ampliadas: BE-FAST
Algunos ictus, sobre todo los que afectan a la parte posterior del cerebro (cerebelo y tronco), pueden no dar ninguno de los tres signos clásicos. Por eso muchos servicios de salud usan la versión ampliada BE-FAST, que añade dos comprobaciones al principio:
- B – Balance (equilibrio). ¿Ha perdido de repente el equilibrio, tiene un mareo intenso, no puede caminar o se tambalea?
- E – Eyes (ojos). ¿Ha perdido de repente la visión en uno o en ambos ojos, ve doble o ha dejado de ver una parte del campo visual?
Y otros protocolos añaden también el dolor de cabeza muy intenso y repentino, típico del ictus hemorrágico. Puedes ver todos los síntomas posibles en nuestra guía sobre síntomas de un ictus.
Por qué es tan importante anotar la hora
Los tratamientos de urgencia del ictus isquémico tienen una ventana de tiempo. El fármaco que disuelve el coágulo (trombólisis) suele poder administrarse hasta las 4,5 horas desde el inicio de los síntomas, y la extracción mecánica del coágulo (trombectomía) hasta las 6 horas o más en casos seleccionados. Pasado ese tiempo, el riesgo del tratamiento supera al beneficio. Por eso el equipo médico necesita saber con la mayor precisión posible cuándo empezó todo. Si la persona se ha despertado ya con los síntomas, la hora de referencia es la última vez que se la vio bien.
Qué hacer mientras llega la ambulancia
- Mantén la calma y tranquiliza a la persona; probablemente esté asustada y confusa.
- Túmbala con la cabeza y los hombros ligeramente elevados, o de lado si vomita o está inconsciente pero respira.
- No le des nada de comer ni de beber: puede tener afectada la deglución y atragantarse.
- No le des ningún medicamento, ni siquiera aspirina: si el ictus es hemorrágico, empeoraría el sangrado.
- Afloja la ropa que apriete el cuello o el pecho.
- Reúne información para el personal sanitario: hora de inicio, medicamentos que toma (especialmente anticoagulantes), enfermedades previas, alergias.
- No la lleves en coche particular si la ambulancia puede llegar: el personal de emergencias avisa al hospital para activar el protocolo de ictus y ganar tiempo desde el camino.
Y si los síntomas desaparecen
Llama igualmente. Unos síntomas que aparecen y se van en minutos indican probablemente un mini ictus o AIT, que es una señal de alarma de un ictus mayor en los días siguientes. Hay que ir a urgencias aunque la persona ya se sienta bien.
Enséñaselo a los tuyos
El método FAST solo sirve si alguien está delante y lo conoce. Explícaselo a tu familia, a las personas mayores de tu entorno y a quienes conviven con alguien con factores de riesgo. Es una conversación de dos minutos que puede cambiar una vida. Puedes leer más sobre cómo reducir el riesgo en prevención del ictus.
Cómo enseñar el método FAST en casa
El método FAST solo funciona si quien está delante lo conoce, y en la mayoría de los ictus quien está delante es un familiar. Dedicar cinco minutos a practicarlo en casa multiplica su utilidad. Una forma sencilla: pedir a cada miembro de la familia que haga las tres pruebas (sonreír, levantar los brazos, repetir una frase) para que todos sepan qué aspecto tiene la normalidad y puedan comparar. Con niños a partir de 8 o 10 años funciona como un juego y aprenden rápido; de hecho, existen casos documentados de niños que han salvado a un abuelo por conocer estas señales. Apuntar el número de emergencias en un lugar visible y guardarlo en el móvil de todos completa la preparación.
Errores que se cometen aun conociendo el método
- Esperar a tener las tres señales: basta con una. Muchos ictus solo dan una de ellas.
- Descartarlo porque la persona es joven o "está sana": el ictus puede ocurrir a cualquier edad.
- Confundirlo con una bajada de azúcar, un mareo o el alcohol y dejar que "duerma la mona": si hay duda, es urgencia.
- Dejar que la persona decida: es frecuente que quien sufre el ictus no perciba la gravedad y se niegue a ir al hospital. En ese caso hay que insistir y llamar igualmente.
- Llamar al hospital o al centro de salud en vez de al número de emergencias, que es quien puede enviar la ambulancia y activar el protocolo.
- Olvidar anotar la hora de inicio: es el dato que más va a preguntar el personal sanitario.
Qué ocurre cuando se activa el código ictus
En muchas regiones, cuando el personal de emergencias sospecha un ictus, activa el llamado código ictus: un protocolo que avisa al hospital de referencia para que el equipo de neurología, el TAC y, si hace falta, la sala de intervención estén preparados antes de que llegue la ambulancia. Gracias a él, el tiempo entre la llegada al hospital y el inicio del tratamiento se ha reducido a menos de una hora en los mejores centros. Por eso es tan importante llamar a emergencias y no ir por cuenta propia: la ambulancia puede llevar a la persona directamente al hospital adecuado, que no siempre es el más cercano, con todo preparado para actuar.
Vídeo: reconocer un ictus en segundos
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el diagnóstico ni las indicaciones de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu situación o la de un familiar, consulta siempre con tu equipo médico.

Deja una respuesta